
La innovación en el mundo de los videojuegos no se detiene, y parece que Sony está explorando formas de cambiar radicalmente cómo interactuamos con nuestras consolas. Recientemente, la compañía ha conseguido la aprobación de una patente en Estados Unidos para un diseño de control que sustituye los botones físicos tradicionales por una pantalla táctil capaz de reconfigurarse según las necesidades del usuario.
Aunque la patente fue solicitada originalmente en febrero de 2013, fue otorgada oficialmente la última semana de enero de 2026, lo que ha reavivado la conversación sobre el futuro del hardware de PlayStation y la accesibilidad en el gaming.
Adiós a la disposición física tradicional
Según la descripción del documento y las imágenes adjuntas, este nuevo periférico contaría con una gran pantalla táctil que cubriría la mayor parte de la superficie superior, ocupando el lugar donde usualmente encontramos los botones de acción y el D-Pad (cruceta).

La premisa central es la libertad total de personalización. El sistema permitiría a los jugadores:
- Decidir la ubicación de los botones: Mover el D-Pad, los sticks analógicos o los botones de acción a cualquier zona de la superficie.
- Cambiar el tamaño: Hacer los botones más grandes o más pequeños según el tamaño de la mano del usuario.
- Eliminar elementos innecesarios: Si un juego solo requiere un botón de salto, podrías eliminar el resto de la interfaz y dejar un único botón gigante en pantalla.
Un enfoque en la accesibilidad y la comodidad
Sony argumenta en la patente que los controles estándar («Standard controllers») no son cómodos para todo el mundo. La disposición fija de los mandos actuales obliga a los jugadores a adaptarse al hardware, lo cual puede ser problemático para personas con manos muy grandes, muy pequeñas o con necesidades de accesibilidad específicas.
«A menudo, los controles convencionales se adhieren a una interfaz similar… Uno de los inconvenientes de los diseños existentes puede ser la configuración fija. Por ejemplo, un diseño fijo puede ser demasiado pequeño o demasiado grande para un usuario», explica la descripción de la patente.
La meta es eliminar la necesidad de que los usuarios compren controles modificados o de terceros para jugar cómodamente. Con esta tecnología, el control se adaptaría al juego y al jugador, no al revés.
Tecnología para evitar «toques fantasma»
Uno de los mayores desafíos de los controles táctiles en el gaming es la falta de feedback físico y el riesgo de activar botones por accidente al descansar los dedos (un problema famoso del antiguo control Turbo Touch 360 de los años 90).
Para solucionar esto, la patente de Sony menciona la inclusión de sensores de presión y de calor para «detectar la condición de la superficie de entrada». Esto sugiere que el control podría distinguir inteligentemente entre un pulgar que simplemente está descansando sobre la pantalla y uno que está presionando intencionalmente para ejecutar una acción.
¿Veremos esto en la PlayStation 6?
Es importante recordar que el registro de una patente no garantiza el lanzamiento de un producto comercial. Las grandes compañías tecnológicas patentan miles de ideas para proteger su propiedad intelectual, muchas de las cuales nunca llegan a las estanterías.
Sin embargo, este documento revela que Sony lleva más de una década considerando seriamente cómo superar las limitaciones físicas de los mandos actuales. Ya sea como un producto final o como tecnología integrada en futuros dispositivos, la intención de hacer el gaming más adaptable es clara.







