
El cierre de The Game Awards siempre es el momento más esperado del año, y cuando Wildlight Entertainment ocupó ese prestigioso lugar con el anuncio de Highguard, las expectativas se dispararon. Tras semanas de un silencio sepulcral por parte de sus desarrolladores, el ambicioso shooter gratuito finalmente aterrizó en PC y consolas este lunes. Sin embargo, aunque las cifras de usuarios son envidiables, la comunidad parece no estar nada contenta con el resultado final.
Cifras récord en medio de la tormenta
De acuerdo con los datos proporcionados por SteamDB, Highguard logró una hazaña que pocos títulos nuevos alcanzan en su primer día: un pico de 97,249 jugadores simultáneos. Para una propiedad intelectual (IP) debutante, rozar los 100,000 usuarios es un éxito rotundo que demuestra que el «hype» generado en la gala de diciembre surtió efecto.
Lamentablemente, la cantidad no siempre es sinónimo de calidad percibida. El panorama en la tienda de Valve es preocupante:
- Reseñas Positivas: 6,027 (32.05%)
- Reseñas Negativas: Más de 13,363
- Estado actual: Mayormente negativas / Mixtas
El problema del tamaño: ¿Es el mapa demasiado grande?
La principal queja que inunda los foros de Steam y redes sociales apunta directamente al diseño de niveles. Highguard propone enfrentamientos de 3vs3, una escala táctica que, según los jugadores, choca frontalmente con la inmensidad de sus mapas.
«El mapa es demasiado grande para solo seis personas en la partida. Pasas más tiempo corriendo que disparando», comentan varios usuarios en las reseñas negativas.
Este desequilibrio ha opacado el pedigrí del estudio. Cabe recordar que Wildlight Entertainment no es un equipo de novatos; está compuesto por veteranos de Respawn Entertainment que trabajaron en pilares del género como Apex Legends y Titanfall, además de antiguos desarrolladores de Call of Duty.
Highguard ya está disponible de forma gratuita, y la pelota está ahora en la cancha de los desarrolladores para rescatar un lanzamiento que, técnicamente, fue un éxito de convocatoria pero un tropiezo en ejecución.








