Trump evalúa obligar a Tencent a vender Epic y Riot Games

La administración Trump se encuentra actualmente en un intenso debate interno sobre el futuro de las inversiones del gigante chino Tencent en la industria del videojuego estadounidense. Según informes recientes, el gobierno de los Estados Unidos evalúa obligar a la compañía a desinvertir sus acciones en empresas críticas como Epic Games y Riot Games, citando preocupaciones de seguridad nacional y el manejo de datos de millones de ciudadanos.
El imperio de Tencent bajo la lupa de Washington
Tencent, reconocida como la empresa de videojuegos más grande del mundo por ingresos, posee una red de inversiones que abarca a más de 800 desarrolladores a nivel global. En suelo estadounidense, su presencia es masiva:
- Riot Games: Propietaria del 100% (desarrolladores de League of Legends y Valorant).
- Epic Games: Posee una participación cercana al 28% (creadores de Fortnite y el motor Unreal Engine).
- Supercell: Controla la mayoría del estudio finlandés, cuya base de usuarios en EE.UU. es de las más grandes del sector móvil.
La Casa Blanca ha mantenido reuniones esta semana para determinar si estos activos otorgan al gobierno chino una «puerta trasera» para la recopilación de inteligencia a través de perfiles financieros, registros de chat y comportamientos de juego.
Seguridad nacional y el precedente de TikTok
El escrutinio no es nuevo, pero ha ganado tracción en este marzo de 2026. El Comité de Inversiones Extranjeras en los Estados Unidos (CFIUS) ha calificado este caso como uno de los más largos de su historia. Fuentes cercanas al gabinete sugieren que el gobierno teme que estas plataformas sirvan como una fuente de recolección de datos masiva, similar a lo ocurrido con TikTok.
«Estas plataformas de juego podrían servir como una fuente significativa de recolección de inteligencia», señaló un exfuncionario de seguridad nacional.
En enero pasado, el Departamento de Defensa añadió a Tencent a una «lista negra» de empresas vinculadas al ejército chino (CMC). Aunque la firma asiática ha negado categóricamente estas conexiones, calificándolas como un «error», el estigma de la seguridad nacional sigue pesando sobre sus operaciones comerciales.
¿Qué pasará con los jugadores?
Para el usuario común de Fortnite o League of Legends, una desinversión forzada podría no significar el cierre de los juegos, pero sí un cambio drástico en la estructura de propiedad. Si se obliga a Tencent a vender, empresas estadounidenses o fondos de inversión locales tendrían que absorber estas acciones, lo que podría alterar la estrategia de inversión a largo plazo de estos estudios.
Puntos clave del conflicto:
- Próxima Cumbre: El presidente Trump tiene previsto reunirse con Xi Jinping el próximo mes (abril de 2026), y el gaming podría ser una ficha de cambio en las negociaciones comerciales.
- Privacidad de datos: El debate se centra en si las medidas de protección actuales son suficientes o si la venta total es la única salida segura.
- Impacto en la industria: Una salida forzada de Tencent podría sacudir la cadena de suministro global de videojuegos, dado que la empresa es el principal inversor semilla del sector.






