Los despidos masivos «no están en el ADN de Nintendo», según el ex-presidente de Nintendo of America Reggie Fils-Aimé

La política de evitar despidos masivos en Nintendo vuelve a ser tema de conversación gracias a las recientes declaraciones de Reggie Fils-Aimé. En un momento donde la industria del videojuego atraviesa una ola de recortes laborales, el ex presidente de Nintendo of America ha explicado por qué la compañía japonesa ha logrado mantenerse al margen de estas prácticas durante décadas.
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Nintendo y su rechazo histórico a los despidos masivos
Durante una charla en la Universidad de Nueva York el pasado 1 de mayo de 2026, Reggie Fils-Aimé ofreció una visión clara sobre la filosofía empresarial de Nintendo. Según explicó, la compañía nunca quiso enfrentarse a la difícil decisión de despedir a miles de empleados, algo que se ha vuelto habitual en gigantes del sector en los últimos años.
“Pensábamos en las personas desde el punto de vista de que nunca queríamos pasar por despidos masivos. Simplemente no estaba en nuestro ADN”, afirmó el ejecutivo.
Esta mentalidad no es casual ni reciente. Nintendo ha construido su estructura corporativa con una estrategia prudente de contratación, evitando el crecimiento desmedido que luego obliga a ajustes drásticos.
Una estrategia opuesta a la tendencia de la industria
En los últimos años, compañías como Microsoft, Sony o Electronic Arts han protagonizado titulares por despidos masivos, afectando a miles de trabajadores en estudios y divisiones clave. Este fenómeno responde, en gran medida, a una expansión agresiva durante periodos de bonanza, seguida de recortes cuando el mercado se estabiliza o contrae.
Frente a este panorama, Nintendo ha optado históricamente por un crecimiento más controlado. La compañía prioriza la estabilidad laboral y evita contrataciones excesivas en momentos de auge, lo que reduce la necesidad de ajustes traumáticos en tiempos difíciles.
El legado de Reggie en la cultura corporativa
Aunque Reggie Fils-Aimé dejó Nintendo en 2019, su influencia sigue presente. Durante su gestión, ayudó a reforzar esta filosofía de crecimiento sostenible, alineada con los valores tradicionales de la compañía japonesa.
Este enfoque no solo beneficia a los empleados, sino que también contribuye a la consistencia creativa de sus productos. Equipos más estables suelen traducirse en desarrollos más cohesionados, algo que se refleja en la calidad de las franquicias de Nintendo.
Además, la reputación de la empresa como empleador responsable refuerza su imagen frente a fans y profesionales del sector, un factor cada vez más relevante en una industria altamente competitiva.
Impacto en la industria del videojuego
Las palabras de Reggie llegan en un momento crítico. La industria gaming ha vivido múltiples olas de despidos desde 2023, afectando tanto a grandes publishers como a estudios independientes. Este contexto ha abierto un debate sobre la sostenibilidad del modelo actual de crecimiento.
El caso de Nintendo demuestra que existe una alternativa viable: priorizar la estabilidad a largo plazo frente a la expansión acelerada. Si bien este enfoque puede limitar el crecimiento inmediato, ofrece mayor resiliencia en periodos de crisis.
Para muchos analistas, el modelo de Nintendo podría servir como referencia para otras compañías que buscan equilibrar rentabilidad y responsabilidad social.
Un ADN que marca la diferencia
Más allá de cifras y estrategias, lo que destaca en las declaraciones de Reggie es el componente cultural. Hablar de “ADN” implica que esta filosofía está profundamente arraigada en la identidad de Nintendo, y no simplemente en decisiones tácticas temporales.
Este tipo de cultura corporativa es difícil de replicar, ya que requiere coherencia a lo largo del tiempo y compromiso desde la dirección hasta todos los niveles de la organización.
Una lección en tiempos de crisis
En una industria donde los despidos masivos parecen haberse normalizado, Nintendo se mantiene como una excepción notable. Las palabras de Reggie Fils-Aimé no solo explican el porqué de esta situación, sino que también invitan a reflexionar sobre el rumbo del sector.
Apostar por el crecimiento sostenible y el respeto al talento humano puede no ser el camino más rápido, pero sí uno de los más sólidos.
¿Deberían más compañías seguir el ejemplo de Nintendo? El debate está sobre la mesa, y el futuro de la industria podría depender de ello.






