
Tras su salida de Activision Blizzard debido a la histórica compra de la compañía por parte de Microsoft por 69.000 millones de dólares, Bobby Kotick ya tiene un nuevo destino. El exdirectivo ha dado el salto de la industria de los videojuegos a Hollywood al unirse a la junta directiva de Skydance, la productora liderada por David Ellison, justo después de concretarse la masiva adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount.
La información fue revelada a través de un documento oficial de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y confirmada por The Hollywood Reporter. Kotick ocupará uno de los puestos en una junta conformada por 13 miembros, a la que también se incorpora la filántropa Laurene Powell Jobs. Además, el ex primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, formará parte del equipo asumiendo un rol como asesor.
David Ellison destacó la incorporación de los nuevos miembros, haciendo énfasis en la trayectoria del ex-CEO de Activision, quien estuvo al frente de la compañía detrás de Call of Duty durante 32 años.
«Bobby lideró una compañía global de entretenimiento a través de tres décadas de crecimiento sostenido y aporta una perspectiva real sobre la creación de franquicias duraderas y la conexión con los fans», declaró Ellison. «Su historial de combinar movimientos estratégicos audaces con una asignación de capital disciplinada es exactamente la experiencia que necesitamos al unir nuestros negocios».
Sobre la llegada de Tony Blair como asesor, Ellison agregó que su visión estratégica y capacidad para unir personas en torno a ideas audaces serán invaluables para transformar la ambición de la nueva empresa conjunta en resultados.
La junta directiva de 13 miembros de Skydance incluirá a reconocidas figuras del mundo de los negocios y el entretenimiento, conformada por Barbara Byrne, Andy Campion, Gerry Cardinale, Safra A. Catz, Andy Gordon, Justin G. Hamill, Ynon Kreiz, Sherry Lansing, Paul Marinelli y John L. Thornton.
Aunque el largo mandato de Kotick en Activision estuvo marcado por un enorme crecimiento financiero para la empresa, también estuvo rodeado de múltiples controversias en sus últimos años. Ahora, este movimiento consolida su transición hacia una de las entidades corporativas más grandes de la industria del cine y la televisión tras el cierre de la fusión Paramount-Warner.








