Call of Duty 2026 no llegará a PS4 y a Xbox One, confirma Activision

La confirmación de que Call of Duty 2026 no llegará a PS4 ni Xbox One marca un antes y un después en la franquicia. Activision ha hecho oficial el abandono de la octava generación de consolas, cerrando un ciclo que se mantuvo durante más de seis años y que ahora da paso a una nueva etapa centrada exclusivamente en hardware actual.
La noticia, que llega tras días de rumores y filtraciones, no solo despeja dudas sobre el futuro inmediato de la saga, sino que también refleja un cambio estratégico clave dentro de la industria del videojuego.
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Activision confirma el fin del soporte para PS4 y Xbox One
Durante los últimos días, la comunidad de Call of Duty se vio sacudida por rumores que apuntaban a que el próximo título —posiblemente Modern Warfare 4— aún estaría en desarrollo para PlayStation 4. Estas especulaciones surgieron a partir de comentarios de insiders conocidos por filtrar contenido de la saga.
Sin embargo, Activision reaccionó rápidamente a través de sus canales oficiales, desmintiendo categóricamente la información:
“No sabemos de dónde salió ese rumor, pero no es cierto. El próximo Call of Duty no está siendo desarrollado para PS4”.
Aunque el mensaje menciona específicamente la consola de Sony, múltiples fuentes y el nuevo enfoque de la compañía confirman que Xbox One también queda fuera, consolidando así el salto definitivo hacia PS5, Xbox Series X/S y PC.
El fin de una era: seis años de transición generacional
El abandono de PS4 y Xbox One no es una decisión repentina. Desde el lanzamiento de las consolas de nueva generación en 2020, Activision había mantenido una estrategia de lanzamientos intergeneracionales.
El caso más reciente fue Call of Duty: Black Ops 7, que llegó tanto a consolas actuales como a hardware de 2013. Sin embargo, esta política comienza a repetir un patrón ya visto en el pasado: en 2015, Black Ops 3 fue el último título en lanzarse para PlayStation 3, apenas dos años después de la llegada de PS4.
Ahora, seis años después del debut de PS5 y Xbox Series, la historia se repite. La franquicia deja atrás oficialmente una generación que ya muestra claras limitaciones técnicas frente a las demandas actuales.
Problemas técnicos y presión de la comunidad
Uno de los factores determinantes en esta decisión ha sido el rendimiento. Las versiones recientes de Call of Duty para PS4 y Xbox One han evidenciado problemas importantes:
- Caídas de framerate
- Tiempos de carga prolongados
- Reducción notable en calidad gráfica
- Limitaciones en mapas y sistemas de juego
Estos inconvenientes no han pasado desapercibidos. Durante años, la comunidad ha pedido a Activision que abandone las consolas antiguas para permitir una evolución real de la saga.
Muchos jugadores consideran que mantener compatibilidad con hardware de más de una década limita aspectos clave como la inteligencia artificial, la destrucción de escenarios o el tamaño de los mapas. Con este movimiento, Activision parece responder directamente a esas demandas.
Impacto en los jugadores de consolas antiguas
La decisión no está exenta de consecuencias. Millones de jugadores aún utilizan PS4 y Xbox One, ya sea por motivos económicos o por falta de acceso a consolas de nueva generación en ciertos mercados.
Para ellos, esta noticia implica una realidad clara:
no podrán jugar al próximo Call of Duty sin actualizar su plataforma.
Esto podría acelerar la migración hacia PS5 y Xbox Series, pero también supone una barrera de entrada importante, especialmente en regiones donde el precio del hardware sigue siendo elevado.
Warzone y el futuro del ecosistema Call of Duty
Un punto clave dentro de este cambio es el futuro de Warzone, el exitoso battle royale de la franquicia. Actualmente, el juego sigue disponible en consolas de anterior generación, lo que mantiene activa a una base de usuarios considerable.
Sin embargo, la presión para que Warzone también abandone PS4 y Xbox One va en aumento. De ocurrir, permitiría implementar mejoras técnicas más ambiciosas, aunque a costa de perder parte de su comunidad.
Por ahora, Activision no ha confirmado cambios en este sentido, pero el precedente del juego principal podría anticipar una transición similar en el futuro.
Nuevos retos: Game Pass y modelo de lanzamiento
Otro elemento que añade contexto a esta nueva etapa es la reciente decisión de que los próximos Call of Duty no estarán disponibles día uno en Xbox Game Pass. Esta medida rompe con las expectativas de muchos jugadores que esperaban acceder al título mediante suscripción.
En conjunto, estos cambios reflejan una estrategia más tradicional en términos de monetización, justo en un momento donde el desarrollo se enfoca en aprovechar al máximo las capacidades de la nueva generación.
Lo que sabemos del próximo Call of Duty
Aunque Activision aún no ha anunciado oficialmente el nombre del próximo juego, todo apunta a que será Call of Duty: Modern Warfare 4. Como es habitual, se espera una presentación en los próximos meses, posiblemente durante el verano, con lanzamiento a finales de 2026.
Más allá del nombre, lo importante es el enfoque:
una entrega diseñada exclusivamente para hardware moderno, sin las limitaciones del pasado.
El anuncio de que Call of Duty 2026 no llegará a PS4 ni Xbox One no es solo una decisión técnica, sino un movimiento estratégico que redefine el futuro de la franquicia. Activision apuesta por una evolución más ambiciosa, alineada con las capacidades de la nueva generación.
Para algunos jugadores, esto supone el fin de una era. Para otros, es exactamente el paso necesario que la saga llevaba años necesitando.
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