
Capcom tiene como objetivo convertir su tecnología propietaria, el RE Engine, en un «motor de videojuegos con inteligencia artificial». La compañía japonesa presentó esta visión durante la conferencia tecnológica Capcom Open Conference RE: 2026, donde detalló las próximas mejoras que llegarán a su herramienta interna mediante el proyecto denominado REX.
El objetivo central de la desarrolladora es alcanzar un futuro en el que los desarrolladores puedan «crear videojuegos junto a la inteligencia artificial», enfocándose en la resolución de problemas técnicos y en la optimización de los extensos ciclos de producción actuales.
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La iniciativa REX y la integración técnica con IA
Durante la presentación técnica, reportada originalmente por el medio japonés GameBiz, el programador de Capcom Satoshi Ishida desglosó las novedades diseñadas para el motor gráfico. Ishida explicó que la iniciativa REX se creó para enfrentar los principales obstáculos que demoran el desarrollo de videojuegos triple A contemporáneos, tales como el rendimiento, la creación de herramientas internas, la eficiencia de los procesos y el control de calidad (QA).
Para lograr que el RE Engine se transforme en un motor apto para la IA, el proyecto REX adoptará un lenguaje de programación más estándar y común. De acuerdo con Ishida, esta modificación facilitará que los modelos de inteligencia artificial comprendan la estructura de desarrollo, abriendo la puerta a que en el futuro los sistemas puedan:
- Generar programas y código de manera automatizada.
- Ejecutar sesiones de juego de prueba (test plays) para detectar y corregir errores técnicos de forma autónoma.
Asimismo, el programador reveló que Capcom pondrá a disposición pública en internet algunas de sus tecnologías, con la meta de que la comunidad y los desarrolladores puedan utilizarlas para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.
La visión de Capcom: asistencia técnica sin sustituir el arte humano
A pesar del fuerte impulso hacia la automatización técnica, los directivos de la editora han marcado una línea estricta sobre el rol que jugará la IA en sus producciones. Shinichi Inoue, vicepresidente de plataformas de desarrollo de juegos y soluciones de IA en Capcom, subrayó previamente que la compañía no concibe esta tecnología como un sustituto del talento humano ni como un generador de arte.
Inoue precisó que el propósito de estas herramientas es liberar el potencial de los creativos y mejorar la comunicación interna:
«La idea es simple. Queremos volver al estado del pasado, cuando la gente discutía ideas interesantes, alcanzaba un consenso y luego las hacía realidad. En aquel entonces, todos los involucrados en el desarrollo entendían perfectamente el contexto y las intenciones, lo que permitía un rendimiento máximo. Por eso queremos proporcionar un modelo contextual para la comunicación entre personas y clarificar intenciones. Nuestro objetivo final es brindar un medio que facilite la colaboración.»
Este enfoque se suma a las recientes declaraciones de Jack Buser, representante de Google Cloud, quien sugirió la adopción temprana de estos sistemas en la industria al señalar: «Creo que los jugadores no se dan cuenta de que sus juegos favoritos actuales ya fueron construidos con IA», citando a Capcom como un ejemplo de desarrollador que implementa estas tecnologías.
El impacto de RE Engine en la trayectoria reciente de Capcom
El RE Engine debutó en 2017 con el lanzamiento de Resident Evil 7: Biohazard. Desde aquel estreno, Capcom ha utilizado este motor interno en cerca de 30 títulos, abarcando franquicias clave como Monster Hunter, Devil May Cry y Street Fighter.
La capacidad de compartir mejoras y optimizaciones entre diferentes equipos de trabajo a través del motor propio es señalada por la industria como una de las razones principales detrás de la racha de éxitos comerciales y de crítica que la compañía ha cosechado en los últimos años. Con la iniciativa REX, la empresa busca asegurar la vigencia de su infraestructura tecnológica frente a las exigencias de la próxima generación de consolas y PC.








